Miguel Núñez, funcionario vialidad:
"Esto sucede porque los jóvenes no tienen nada que hacer, principalmente es por falta de trabajo y de estudio. Muchos de ellos tienen buena educación, pero igual se meten a la droga porque les gusta. Yo he visto que muchachos de buena situación también son víctimas de este flagelo".
Catherine Rojas, estudiante:
"Los jóvenes lo hacen por moda, por hacerse los bacanes y para que no los excluyan del grupo. Generalmente no tienen nada que hacer, andan vagando y se juntan en las esquinas. Esto es más frecuente en las clases bajas, porque los jóvenes no tienen ganas de surgir, hay mucha mediocridad".
Juan José Céspedes, movilizador:
"Se debe a la falta de educación y a que les gusta carretear, sobre todo acá en San Antonio. Esto se transforma además en un foco de delincuencia, porque acá el nivel de educación no es bueno. Influyen también los hábitos y costumbres de los padres que son traspasados a los hijos".
Claudio Hernández, estudiante:
"Yo creo que se debe a la falta de educación y de oportunidades en los jóvenes, además influyen las drogas y el alcohol. Esto de las pandillas se da más en los adolescentes. Existen pandillas de todo tipo, también puede haber pandillas sanas que no consumen ningún tipo de drogas".
Natalia Alvarez, Ejecutiva de Cuentas:
"Es por el medio en el que ellos se mueven, que no les permite hacer niguna otra cosa, hay muy poca integración . De hecho yo tengo un hijo de quince años que se junta con un grupo y toman y fuman. En esta zona hay mucha falta de oportunidades".
Alejandra Arces, dueña de casa:
"Las pandillas se dan en las clases más bajas. Se debe a la falta de oportunidades de trabajo. Yo me he fijado que cuando estos jóvenes no hacen nada se dedican a eso, a hacer maldades. Este fenómeno se da más a menudo en adolescentes, pero también hay niños que comienzan con la droga como a los doce año